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Personajes gays (IV): Desde los años ochenta

Segunda parte de la periodización sobre las imágenes de la homosexualidad. Esta semana la cosa ha ido de resúmenes y tal. La semana próxima volveremos a temas polémicos como el siempre jugoso (al menos lo era en los noventa) de las imágenes positivas.

1982 queda como otra frontera que podía haber llevado a algún sitio, pero no fue así. El cine comercial intenta (con cautela y timidez) a ofrecer interpretaciones “positivas” del tema como en Su otro amor, una respuesta al revuelo que causó A la caza. Pero fue otra ocasión perdida. Sus efectos tardan en notarse al menos una década, paréntesis ocasionado por el brutal impacto en la asimilación de la homosexualidad que produjo el sida. Durante los ochenta, en Europa se prefieren adaptaciones literarias y textos de época para representar homosexuales (Un amor de Swann, Maurice). Justo cuando era el momento de revisar el prejuicio que occidente tenía por la homosexualidad, los tratamientos contemporáneos del tema desaparecen. Películas valientes como Compañeros inseparables apenas tienen eco fuera de los EEUU (aquí se estrenó con una campaña totalmente armarizada, igual que El condón asesino). Como los sesenta, se trata de una década que no lleva a ningún sitio y apenas produce tratamientos de interés (aunque hay fans entregados de estas adaptaciones con fondo de campiña británica). Por otra parte, la censura había perdido fuerza y las representaciones eran cada vez más frecuentes en medios menos pendientes de la taquilla. Había una subcultura gay comercial que incluía revistas, encuentros, manifestaciones y que se basaba menos en el cine.

Gradualmente, las cosas se relajan durante los noventa. A pesar de que no hay censura legal hay una censura de taquilla, y Hollywood es tímido en estas cuestiones. Si uno estudia la historia de la censura, se da cuenta de que un largo periodo está presidido por el miedo que tenía el sistema al boycott de las asociaciones católicas (que como veis se han dedicado a la censura desde siempre y en todas partes): cuando se demostró que no era así (el espaldarazo pudo haber sido con Duelo al sol, pero Selznick se acobardó y no les plantó cara), empezaron a relajarse. Aun hoy, el sistema de clasificación provoca terror sobre todo porque el NR-17 reduce el público USA drásticamente, y los de los multiplex (presionados por asociaciones ultraconservadoras y porque se ven a si mismos como lugares para familias) no la aceptan.

Así, el problema parece ser el de cómo hacer la homosexualidad asimilable para el gran público (y por lo tanto conseguir que sea rentable) esquivando la temible NR-17. Las soluciones son Filadelfia, primero, y Brokeback Mountain más tarde. La primera no gustó a los homosexuales en general, la segunda sí. A pesar de tratarse de películas de calidad muy diferente, la estrategia de representación es bastante similar en ambos casos: protagonistas atractivos, sin pluma, sin carga subcultural, el sexo se representa con cierta castidad y sin insistencia, alguien muere, se “equilibra” la trama mostrando personajes heterosexuales que funcionen como anclaje para espectadores presuntamente sensibles (de verdad: ¿es el heterosexual medio TAN sensible?). Entre ambas, una oleada de comedias poco arriesgadas pero que dan señas de normalización: In and Out, The Object of My Affection, La jaula de grillos, todos productos mainstream con estrellas, incluso el personaje gay de Mejor imposible. Al mismo tiempo, empiezan a verse adaptaciones más subculturales de obras teatrales gays de éxito: La trilogía de Nueva York, Jeffrey, Love! Valour! Compassion! En el cine americano, pues, la homosexualidad aparece en el cine comercial de maneras bastante conservadoras (estética y narrativamente) o en personajes secundarios, y se destapa más a medida que nos alejamos del producto de grandes estudios. De nuevo hay una búsqueda de equilibrio entre la taquilla y la normalización.

En cualquier caso, los mejores ejemplos de representación de la homosexualidad los encontraremos en la tradición del cine independiente en los EEUU como en Europa menos preocupada por el espectador medio ( entidad al parecer hetero). Así encontramos un cine que surge de la experiencia gay y que interpela a los gays. Una película como Media hora más contigo, financiada por la propia directora Donna Deitch, constituye un ejemplo de esto, así como las primeras películas de Todd Haynes o Gus Van Sant, que engarzan con el New Queer Cinema de gente como Greg Araki o Bruce LaBruce. Esto resulta mucho menos común en Europa, donde supongo que no se ve la necesidad y donde la industria en un principio permite menos un cine específicamente gay como género. Las películas europeas con personajes homosexuales, desde Taxi Zum Klo (en los ochenta) a Felpudo maldito (a finales de los noventa) contienen mayor ambigüedad, más aristas, representan con mayor complejidad la sexualidad humana. En cualquier caso, terminada la época gloriosa del arte y ensayo, destacan el cine de Techiné y visiones personales como las de Pedro Almodóvar (La ley del deseo, La mala educación) y Alain Berliner (director de la insólita Ma Vie en Rose).

La situación ahora es de una normalización relativa. Es posible introducir personajes gays normalizados secundarios en películas de los grandes estudios, sin asustar demasiado al espectador medio (no es un secreto que los grandes estudios producen material para una edad mental media de quince años, que debe de ser la de sus responsables). No sé si la gama de posibilidades es tan amplia como debería, pero al menos aparecen y las cosas han mejorado. También existen algunas películas comerciales con personajes gays protagonistas (Kiss Kiss Bang Bang). Y hay un cine gay con buena distribución en una red de festivales de todo el mundo aunque pocas llegan a trascender.

Sería interesante estudiar cuáles son, a vuestro juicio, los límites de la representación de la homosexualidad en estos momentos.

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17 thoughts on “Personajes gays (IV): Desde los años ochenta”

  1. peri Gigi que pensabas? que ibas a ser gigi el americano?,, tu eres Fabritzio Lucas Santini y eres napolitano!!!!! (retomando a una gran diva de la musica gay…Dalida) peroque pensabais ..que una vez incorporados al mainstream de las series con mas audiencia, ibamos aser respetado? nada de estereotipos por favor!!! que soy gay… a caso, mujeres desesperadas representa al sentir general de la mujer americana de hoy? o sexo en Nueva York? vamos..habia que pagar un precio por ello ..y nosotros tb somos estereotipables.. y mucho juego si que damos vaya..no creo que ese sea el tema. Aqui se trata de si estamos deacuerdo acerca de ese estereotipo..de si nos refleja como nos vemos en realidad…si es que nos vemos de alguna manera..Sabeis, creo que tras tantos años de persecucion..durante los cuales solo nos hemos ocupado por sobrevivir(gloria gaynor) ahora que ya hemos dejados de correr..y tenemos tiempo de respirar y pararnos a pensar y mirar a nuestro alrededor…nos encontramos con muchas preguntas. y una de las mas duras es..la misma que nos hacemos cuando nos estrenamos en la fiesta donde se encuentra ese chico que tanto nos gusta…¿dios mio, como debo de representarme???

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  2. 🙂CREO que estoy de acuerdo con esto, pero está expresado con tanto glamour (tan estereotípico, por otra parte) que no sé. Según lo entiendo, al fin y al cabo es una pregunta algo trivial: primero porque es dudoso que de verdad las representaciones funcionen del modo en que los intelectuales las describimos (a veces damos mucho por sentado) y por lo tanto su valor político no está definido a priori; segundo porque, aunque decidamos que sí, que la representación tiene un valor político, todo depende de los gustos y de aspectos más complejos de narrativa, no de que nos veamos así o asá. Tercero porque aunque algunos no sean “así”, otros, muchos, sí lo somos (o son). De todos modos la pregunta inicial era si la gama de posibilidades de representación os parece amplia o no. Aunque claro tampoco tenemos por qué ceñirnos al tema…

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  3. lamento haber llegado tarde a este caluroso debate. yo creo que todos funcionamos con estereotipos, y en todo construcción narrativa existen, no sólo en el cine, y no sólo atañe a lo gay, sino a las mujeres, las razas, las clases sociales, etc. Y nunca ha sido tan menos estereotipado como ahora, o al menos nunca ha habido tantos estereotipos como ahora, tantos gays diferentes: locas, osos, leather, … (¿estos estereotipos existen, o no?)Respecto a modelos en el cine español no puedo pensar nada en los 50, más alla de alguien amanerado que acompañe a la folklórica de turno, y ni eso. Pero te podría ser de interés El extraño viaje de 1964: Carlos Larrañaga se trasviste para su amante (que por otro lado ahora que lo pienso es un remedo, una parodia (al menos tiene mucho que ver) del ama de llaves de Rebeca.Y en los años 70 en el cine español es un pozo sin fondo. No sé que comments habrás tenido pero para mí El diputado es la mejor peli de Eloy de la Iglesia y una de las más significativas en el sentido que estamos hablando.No sé si sabes que durante años intentó sin lograrlo rodar un guión “galopa y corta el viento” que contaba la historia de amor entre un abertzales próximo a ETA y un guardia cicil (o un policía nacional, no sé), que al final no pudo llevar a cabo, y sólo en “el pico” pudo hablar de la amistad entre el hijo de un guardia civil y el hijo de un dirigente abertzale pero con el tema de la heroína de fondo, y sólo la homosexualidad aparece como circunstancial. El gay, personaje que interpreta Quique San Francisco, es alguien que paga a estos chicos por sus servicios sexuales.Otras dos pelis de los 7o españolas con cierto interés sobre este tema son Carne Apaleada y F.E.N., que me parece que aún no han salido en el blog.Un abrazo.intentaré llevarlo más al día y hacer el comment pertinente donde toque, y no este resumen.

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  4. estoy de acuerdo con sense..en que queda mucho pro explorar en el cien español de los 40 y 50…por no decir de los 60.Yo soy de la opinion de que no ha dejado dereflejarse, de una manera u otra, lo que podriamos denominar como estetica gay. Solo que las epocas y las decadas iban adaptanndolo el signo de los tiempos. Hace poco he vuleto a ver ….”cuando tu no estas ” de Raphael y la he encontrado de lo mas gay. El es nuestro gran Liberace. Y ya veis dirigida por Mario Camus. En casi toda su filmografia, algo hacia que no pudiera establecer una relacion seria con cualquiera de las protagonistas femeninas..un tema recurrente (a Rock Hudson le pasaba lo mismo con Doris Day) y que ha sido tratado en la pelicula “rock hudson home movies” con interesantes resultados.Lo de gustos, colores ..viene a ser como el ultimo tono de moda para los moviles…yo ya estoy un poco harto de oirlo. Y , añado, ¿porque no puedo expresar mi opinion de una forma glamourosa? Debo de hacer honor a mi nombre…Saludos a todos los integrantes de este intersante blog.P.D: intento concentrarme en cada respuesta..pero esa foto de Pe-jota hace todo lo posible por distraer mi atencion…es tan perturbadora….

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  5. Si la pregunta es si la gama de estereotipos es ahora más amplia, obviamente la respuesta es sí. Antes los homosexuales eran los villanos, pasaron a ser los mejores amigos de la protagonista (y por supuesto, sin sexualidad alguna) y ahora vemos muchos otros tipos (estereotipos) jamás imaginables hace tan sólo unos pocos años. ¿Alguien se imagina hace diez años una peli como Brokeback Mountain o Cachorro?No nos olvidemos que, por ejemplo, Cachorro, que huye de todos los estereotipos típicos del mundo gay, cae de lleno en los estereotipos del mundo oso. El problema no es si los esterotipos son buenos o malos, sino si están bien representados o no.

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  6. Gracias por la idea de Raphael y compañía. Cierto. Es posible que haya potencial de apropiación en el cine-cutre de nuestra infancia. De hecho yo he de confesar que una de las películas que más veces he visto en esta vida (once, todas ellas antes de los diez años) fue aquella de Karina titulada En un mundo nuevo. De hecho, cuando vi Sonrisas y lágrimas, me pareció una versión americana de En un mundo nuevo (por supuesto era al revés). Karina hacía de María Von Trapp, salía alguien que creo que se llamaba José Rubio, Florinda Chico, Marisa Medina, Rafaela Aparicio… y La Pandilla, aquel grupo infantil de los setenta. No sé si era una película gay, pero la verdad es que no imagino a muchos heterosexuales capaces de confesar que disfrutaron con aquello. Lo de Raphael es bastante interesante. Cierto, no han dejado de haber rumores y creo que es una buena ruta para hablar de un cine proto gay en la época de la invisibilidad. PERO, y es una limitación importante, antes habría que asegurarse de que se trataba de algo compartido. Es como lo de Gracita Morales. ¿Es Gracita Morales un icono gay? Yo diría que podía serlo, pero la verdad es que pocos gays hablan de esto espontáneamente. Igual les pasa como a mí con Karina, se trata de algo que preferimos olvidar. Una cosa que me hizo gracia del mensaje anterior de Bang Bang La Desh es que la canción Gigi el amoroso (en su versión española) se convirtió para mí en una obsesión a los diez u once años. Joder, con lo claro que estaba todo y lo que me costó luego salir del armario.Lo dicho, es una buena ruta, pero requiere que más gente hable del asunto.Un saludo y graciasAlberto

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